Centros de estética
Ver PDF | Para imprimir
by: Guest
Visto: 3
Numero palabras: 360
Como ya hemos oído y leído todas al menos un millón de veces, para tener una piel bonita es necesario tener constancia y una gran dosis de fuerza de voluntad, ambas indispensables para obligarnos a nosotras mismas a seguir una rutina de cuidados diaria.
La piel necesita respirar y, aunque no nos hayamos maquillado, es necesario que eliminemos el sudor y la contaminación que se acumulan en nuestros poros, obstruyéndolos, impidiendo que los productos de tratamiento penetren correctamente y provocando un aspecto apagado.
La parte negativa de las rutinas diarias, y la dificultad para su cumplimiento, es que sean precisamente eso: diarias. Mañana y noche, noche y mañana, ayer, hoy y al día siguiente, y así hasta un infinito interminable. Por algo las llaman rutinas. La parte positiva es que si eres constante, tu piel lo agradece enseguida, especialmente si utilizas los productos adecuados.
Yo, desde hace unos años, creo haber encontrado la rutina ideal para mi piel mixta, sensible, con tendencia a la deshidratación, y tan fina y clara que tiende irremediablemente a la flacidez (ayudada por la edad, claro está, que los 40 es una edad muy buena, pero también muy mala para según qué cosas).
Empiezo contándoos en qué consiste mi rutina nocturna para rostro, cuello y escote, que está principalmente encaminada a hidratar, matificar, tensar y revitalizar la piel.
Los productos que utilizo son de Biologique Recherche, una marca francesa creada en 1968 que elabora una cosmética especial y diferente y que únicamente se vende en centros de estética. Esta marca emplea concentraciones de extractos vegetales, biomarinos y biológicos muy elevadas (por encima del 20% en la mayoría de los productos) y lo más puras posibles. Además, la mayoría de los productos se elaboran en frío para conservar las estructuras originales de los ingredientes activos.
Otra de sus características es la ausencia de perfumes, con el fin de conservar la integridad de las fórmulas y evitar intolerancias y alergias. Esto hace que el olor de los productos sea francamente indefinible, tirando a desagradable, pero desaparece a los cinco minutos de aplicar el producto y enseguida te acostumbras a él. A mí, al menos, no me costó demasiado acostumbrarme. clinicanovosalud.es
Sobre el autor
Calificacion: Not yet rated
