Escopeta de balines
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by: Guest
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Justo unos meses antes de hiciera la Primera Comunión mi familia y yo nos mudamos de un piso en el centro de la ciudad a un chalet a las a fueras. En teoría el cambio iba a ser a mejor pero una decisión del alcalde socialista de turno hizo que nos rodearan de bloques de viviendas sociales. Esta nueva zona de la ciudad quedo con ambiente enrarecido con tanta diferencia social. Pero en aquellos años la raza kany todavía no estaba asentada como tal, así que el que era humilde era humilde pero no kany y el que era de una familia bien era de una familia de bien y con mucho respeto y educación el barrio no estaba del todo mal. No es como ahora que los una horda de Kanys se apoderado del barrio, su líder es el Kaka.
Mis padres siempre nos educaron de una forma liberal, católica y antisocialista. Además veían bien que nos juntáramos con niños más humildes, que cenen latas de sardinas en vez de bogavantes no es motivo para que no podáis jugar juntos. También habría que decir que a favor de esta nueva situación mi madre decidió que ya era hora de guardar en el armario las austriacas, los pantalones cortos de esos que picaban y los calcetines de lanas con borlas hasta las rodillas. Se pensaba que igual se iban a reír en el barrio de mi hermano y de mi pero lo que ella no sabía es que pese a mi cara de tonto y mi cierto grado de bizquez de por aquel entonces (por culpa de la falta de desarrollo de mi tabique nasal que hacía que la parte de la piel de la nariz cayese sobre un ojo) yo repartía hostias como panes a través de su escopeta de balines, era un chaval bastante violento.
Pero no gané mi nueva fama en el nuevo barrio a base de puños, como ocurrió cuando vivía en el centro, esta vez fue a base de iniciativa, valentía e imaginativa a la hora de proponer juegos además de meter muchos goles en las escopetas de caza, porque por aquel entonces yo era un delantero bastante fino y con mucha clase aunque un poco carnachero y chupón. Pero lo que realmente me encumbró a la cima entre los niños del barrio fue la implantación del baseball como deporte oficial (siempre fui muy pro-yanky) y el famoso asalto a la casa encantada.
Lo del baseball no tiene mucha historia. Un día vi un partido por la tele, me que quedé con la copla y al día siguiente se los expliqué a todos los niños aunque con muchas lagunas en lo concerniente al reglamento que solventé con imaginativa y criterio según cazaworld.com. Dos equipos, uno el de los niños ricos que batean y otro el de los niños pobres que corrían detrás de la pelota cuando nosotros bateábamos, Sardinas vs Bogavantes, siempre ganábamos.
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