Medicinas alternativas
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by: Guest
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Las raíces del Hacha Yoga se remontan al período védico y prevédico. Está estrechamente relacionado con la tradición tántrica y está basado en la teoría de que las corrientes de prana fluyen con una modalidad particular en nuestro cuerpo, y determinan el estado en que sentimos, pensamos o actuamos. Las corrientes de prana fluyen a través de canales determinados llamados nadis, que forman plexus en distintas regiones que se denominan chakras o padmas.
Todo funcionamiento inadecuado del cuerpo y mente se considera que se debe a la perturbación en el pasaje de las corrientes de prana a través de uno o más de estos canales. Así, toda perturbación mental tiene una base física en el cuerpo como unidad y todo desorden físico tiene su fundamento en la mente. Las perturbaciones suceden, entonces, como resultado de alguna anormalidad en las nadis.
El Hatha Yoga se ocupa de este problema abriendo el pasaje natural de estas nadis para que el flujo de las corrientes pránicas se libere y luego las dirija y regule para producir un cambio adecuado en su funcionamiento.
Luego de obtener la purificación de las nadis, se indica el modo de dirigir las corrientes pránicas a través de canales particulares y de fijar prana en puntos específicos, El Hatha Yoga parece estar principalmente relacionado con el establecimiento de un equilibrio dinámico y con la facilitación del pasaje de las corrientes pránicas. Este equilibrio se establece a través de un largo proceso que construye la práctica de procesos purificadores denominados sat kriyas. El tono muscular es equilibrado a través de posturas con determinadas características y las direitmias viscerales son corregidas a través de varios pranayamas y mudras.
Cada vez es más común en nuestra sociedad recurrir a las llamadas medicinas alternativas, bien en busca de una ayuda complementaria a la medicina tradicional, o bien como sustitutas de esta última, cuando no hemos encontrado una solución en la misma.
Lo primero que me gustaría decir es que estoy a favor de que cualquier persona haga lo que considere oportuno con su salud, que siga los tratamientos que crea necesarios o adecuados. Si alguien se cura meditando, enhorabuena. Yo creo que el poder del cerebro es, en muchas ocasiones, superior a la medicación.
Dicho esto, me gustaría centrarme en un punto específico; el negocio de las medicinas alternativas. Si alguien te dice que va a curarte poniendo sus manos sobre ti, tú le crees y él te cura, estupendo. Es un acuerdo entre dos personas en el que no perjudicas a una tercera, y que puede que al enfermo le funcione. El problema viene cuando se publicita el negocio, anunciando que cierto producto cura una enfermedad sin pruebas científicas que lo avalen y, en muchas ocasiones, con pruebas que demuestran que ese producto o esa terapia no funcionan.
Cuando digo que no funcionan, me refiero a que la causa directa de la curación no es la aplicación de la terapia o el consumo del producto en concreto. Es posible que alguien con una enfermedad que la medicina no ha podido curar hasta ahora, se tome un remedio homeopático y acabe sanando. Pero eso no demuestra que la curación sea consecuencia directa del consumo de ese remedios naturales. Por esa misma regla de tres, podríamos decir que rezar es un remedio para ciertas enfermedades, pues seguro que existen muchos casos de personas que, rezaron para pedir curarse y acabaron haciéndolo. ¿Significa esto que lo que los curó fue un dios que atendió sus rezos? Bueno, es posible, cualquier hipótesis tiene cierta probabilidad de ser verdadera, pero puestos a apostar, yo diría que no. Por esta misma razón, no apostaría mis cartas a que un cáncer se puede curar exclusivamente con una dieta.
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